Atención remota
Un agente recibe la comunicación desde una central especializada.

Un agente remoto recibe, observa, verifica y filtra cada solicitud antes de autorizar el ingreso.
La solución se adapta a la propiedad, al nivel de riesgo y a la experiencia que se desea ofrecer a residentes, visitantes o colaboradores.
Un agente recibe la comunicación desde una central especializada.
La imagen y el audio permiten identificar mejor a la persona que solicita ingreso.
La autorización se gestiona con reglas definidas por la administración.
Cada atención puede documentarse para mejorar control y trazabilidad.

El acceso conserva atención humana, pero aprovecha una central remota con mayor supervisión y respaldo.
Una implementación clara reduce errores y permite que cada persona conozca su responsabilidad.
El visitante utiliza el intercomunicador o punto de video portería.
Observa, escucha e identifica la razón de la visita.
El agente consulta la información disponible o contacta al residente.
Se autoriza, rechaza o escala la situación según las reglas del lugar.